05 julio 2009

La turbación...

...es que siento confusión, desorden, desconcierto... entonces (te) ataco.

No es justo. Saberlo y no quererlo pero hacerlo, tampoco me redime.

Desisto a destiempo y vuelvo en espiral al maldito remordimiento.

Mal dicho. Mal hecho. Predicho, entonces ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Por qué?
.

Revuelvo en mi conciencia y enseguidita vuelve el enano justo en medio del
pecho, justo cerquita del bobo y me toca bocina de ultrasonido.
Me quiebro las piernas después de la patada, certera e innecesariamente reiterativa.
Iterar la ofensiva no me hace mejor (¿lo sé?), pero me convierte en ésta que no quiero pero por momentos soy, lamentable-mente.

Cuál será la maldita y mal parida zanahoria que me lleva sin remedio ni enfermedad a descarrilar,
a alterarme el pulso e impedir siquiera la tendencia a la armonía que me había propuesto, que vivo proponiéndome. Hay un montón de zanahorias, pero yo como animal sin razón ni instinto de supervivencia, elijo siempre mal entre todas.

Qué desilusión me comprime la autoestima. Auto-estima. Mi "auto" anda conduciendo en piloto automático; a ciegas y sin límite en el velocímetro, la turbación es el árbol en el medio del camino. Y me estrello una y otra vez, y me lastimo y lastimo para luego querer curar las heridas con mi propia culpa, recetándome tiempo para reflexionar, y lo único que re-flexiono son las rodillas para pedir perdón.

En "eso
s" (por desgracia tantos y tan frecuentes) momentos no puedo parar, aunque Dante sostenga que se puede todo lo que se quiere, ya quisiera yo dejarme llevar por las obviedades en "esos" momentos de turbación.
Al fin y al cabo, Andrés, quien muchas veces tal vez la haya perdido, tantas veces tiene razón:

¿Cómo? ,¿cuándo? y ¿Por qué?
son demasiadas preguntas para hacerle al destino

a veces estamos finos y otras veces nada que ver
pues hay que caminar antes de empezar a correr.

La culpa es un invento muy poco generoso, y el tiempo tremendo invento sabandija, será que será suficiente con que uno elija, porque si no la buena fortuna pasa de largo


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