
Escuchando mucho, pero mucho muchísimo el último disco de mi amado
Blades, Cantares del Subdesarrollo, encuentro y me encuentro siempre en su música, y sobre todo en las palabras que en ella suenan como un instrumento más.
Esta vez me pasó algo curioso, cada vez que pico el disco para que comience a
embelesarme (una y otra vez), en vez de arrancar el orden en la pista 1 (Las calles), arranca con el
bonus de Símbolo. Melodía y coro
inexorablemente encantadores (en el sentido más literal, de encantar, de adentrar al encanto, hechizo, magia), y escucho su pregón armonioso y agradecido a su tierra, su Panamá.
Cada vez que escucho cantar a
Blades sobre su raíz, que es infinita y bien enterrada en su
Pachamama, me aborda una
especie de melancolía en relación a la
inexistencia de un sentimiento, siquiera aproximado, con mi
pacha.
Es cierto que toda mi primera juventud deseé el desarraigo
profundamente, intenté irme, pero siempre me encontré volviendo de la ida... en otros "Tiempos"
Rubén me llevaba por el Puente del "Mundo", mientras me decía
Siempre estaremos aquí, aunque estemos lejos. Aquí es su tierra, hija de la madre América, e instantáneamente siento felicidad de la hermandad que me une él, americana, americano... sangre de mi tierra que me alivia mientras
Aprendo y desaprendo al sufrimiento, y caigo pero vuelvo a levantarme.
Blades rotula "Símbolo" la
identificación del amor por su país, por su gente y su idiosincrasia, amándolo, abrazándolo mientras, agradecido, pregona su entrega a través de la rima visceral al unísono con la música . Escuchándolo logro percibir la asociación
subliminal de las palabras para producir emociones conscientes, concretas, propias del amor genuino (redundancia necesaria en este mundo de sentimientos adulterados).
La simbología de mi tierra, como dijera, hija de la misma mamá de
Rubén, doña América, y por ello hermana de Panamá; tristemente debo reconocer que alguna vez inspire una cadencia de palabras similar a la de
Blades.
Si bien reconozco que mi tierra es bella y concebida sobre dones que la naturaleza
evidentemente le ha entregado con deferencia, además de haber parido
maravillosos especímenes; al mismo tiempo, los otros
especímenes, los execrables ejemplos del no ser, han convertido mi devoción en hastío, y
desesperanzada asisto al derrumbe de la torre de Babel en la que se ha convertido la convivencia en mi país. No nos entendemos, no nos escuchamos, nos mentimos. Me siento aludida cuando
Blades canta en su
último disco, no sin elocuencia "
barato un país portátil, con héroes falsificados, ideales hipotecados y total mediocridad. Oferta un país portátil, domesticado en engaños, se garantiza por años, la ausencia de honestidad"..... pero...
por suerte, entre los maravillosos especímenes paridos, bailan al mismo compás que yo, personajes sublimes como M., mi amada familia, mis necesarios amigos, mis ahijados, los músicos queridos, conocidos y admirados, A., los tambores y todas sus derivaciones afro-hippies, los orichas, el tango, Xul Solar, Quinquela Martín, el río, el sauce de la esquina de mi casa (que es mío mío), el mar, el Sur, las ballenas, el Norte que estoy deseosa de conocer, el bar de Roberto, Misiones, las sierras, los eucaliptos de Villa Bosch, los atardeceres en el campo de Chiche y la terraza de M(i)el, los carnavales de Atalaya, San Telmo, el fondo de la casa de Luko y el del Poroto ...
ah no, sí sí, definitivamente, lo antedicho me cubrirá con su amor
como dice el gran Rubén.
Soy felíz entonces... todo para recordar(me)lo
Símbolo, que identifica la tierra. Lo que comenzó mi vida y que al partir me cubrirá.
Mi respeto va por dentro sin alardes. Mi cariño agradeciendo la promesa que nos das.
Por ti surge la esperanza, el sentimiento. La ilusión el argumento para hacerlos realidad.
Enfrentando al demagogo y sinvergüenza Que disfraza en tus colores la ambición de su maldad.
Símbolo de nuestra fe y de su historia. Conservando la memoria de lo que hubo y lo que habrá.
De mi tierra lo mas bueno representas. Toda el alma de la gente, de un país su identidad
Símbolo de la fe que hay en mi tierra
Símbolo que de amor me cubrirá.
Símbolo de la fe que hay en mi tierra
Símbolo mi canal de Panamá.
Me cubrirá
Mi canal de Panamá
En las buenas y en las malas voy con mi Panamá
(Y el canal de Panamá)
La tierra que me vio nacer qué me cubrirá después
me arropará como la manta que cuando yo tenía fiebre me ponía mi mamá
que me cubrirá, que te cubrirá que nos cubrirá
sobre la oscuridad
se puede!
adelante y sin miedo
pa que el joven el tiempo
que nos cubrirá con su amor
y escaño con su esperanza
Que nos cubrirá, a la familia de Panamá y a toda mi América.