02 septiembre 2009

Sangre en la cicatriz...

...ya no en la herida, sí en las venas.

Egoísta, fabulero, incoherente, zafio, deshonesto, inconstante, impertinente, abyecto, indecente, vacío, ignorante, fatuo, embustero, ordinario, mediocre, infame, vil,  miserable, mentiroso, inepto, detestable, NECIO.
Son los calificativos que intempestivamente se deshacen en mis dedos tipeadores al momento de mitigar la bronca, de aplacar la zozobra.

(Con un soplidito de alivio, alguna vez debía decirlo, después de 7 años mascullándolo, atragantada, silenciada en la tolerancia, motivada entonces sólo en el amor por él, lo único genuino que me quedó de vos. Y que tal vez algún día entienda el sentido de las palabras que te califican, y que dudo que vos
La ciberventilación libera, sin dudas).


Perdete de una buena vez, o al menos dejá de buscarme con esa maldita brújula que tenés apuntando constantemente al Norte de mi ánimo.

Nunca he sido de las personas que se pasman en la agresión, he emprendido la retirada en esas circunstancias, con prisa y sin pausa, siquiera para mirar si me siguen. No me importa si seguís detrás mío gritando e intentando hacerme daño, te dejo atrás sin vueltas, de nada.

Como he leído alguna vez de alguien muy coherente y mágico sin temor a ser (en las antípodas de tu personalidad), te deseo no menos que un buen par de hemorroides, permanentes, para siempre.

Sin embargo, luego de intentar desahogar un poco la bolsa de mierda que me revoleás (eso hace la gente de mierda como vos, sorete), cada vez que ineludiblemente debo asistir a tu presencia; bienvenido a ésta, la ceremonia de culminación de mi atención hacia vos, rayana con el hastío.

Y aludo al deber, porque es lo único que condiciona mi permanencia en la órbita de tu existencia, en la maternidad cuando no el matriarcado que en tu propia dejadez hacés de mi género; además del saldo que debo estar pagando en ésta, por las desventuras de mi/s vida/s pasada/s y consolándome la presunción de estar cumpliendo con mi deuda eventual nomás... de lo contrario no entiendo la burla del destino en el incidente de tu subsistencia en la mía, por no (o sí) decir que sos un gancho que lo único que hace es lastimarme, hondo, en la carne (de mi carne también), ser humano ruin.

De ninguna manera voy a permitir que me desvíes la atención, en el camino que ando certera en la intuición de haber escogido bien.

Acá termina mi paciencia, mi desahogo. Acá comienza mi libertad.
Entonces, ahora te deseo lo mejor, de corazón y sinceramente (tal vez así, desde el comienzo del fin de tu infelicidad e insatisfacción constante, dejes de hincharme las pelotas).

Nunca te olvides que los Dioses están complacidos conmigo en la palma de su mano, librándome de todo mal, sobre todo de vos.

Fin. Punto y apar(ta)te.

7 comentarios:

  1. Una vez el capitán Pablo Franko (a quién conozco entrañablemente desde mis quince años) escribió algo así:

    Perdete un poco más
    si es que no puedo perderte menos.
    ¡Perdete de una vez,
    cosa perdida!

    Un día, sentada en una terracita de munro, perdida en la noche verdadera de noviembre y no en la sombra del que me convertí en satélite, me di cuenta de que de tan perdida que había estado en él no recordaba cómo sonaba mi propia voz. Y ahora, cada vez que la miro a usted cuando canta y me veo en su sonrisa y por los parlantes suena esa magia brillante de su voz y la mía, sé que ya no importa a dónde voy sino el fantástico viaje.
    Elija de nuevo los espejos en los que va a mirarse. Usted es demasiado hermosa como para perderse de apreciarlo.
    La quiero.

    PD:¡¡¡Venga a cantar conmigo el jueves, por favor!!!!!

    ResponderEliminar
  2. Vomite amiga aquí tiene, no una, sino mis dos manos para sosterle su frente, así no le salpica ni una sol gotita y saca todo de una vez.
    Usted tiene luz propia, a el se la cortaron por falta de pago...
    Usted tiene vuelo propio, a el no le dan pista...(sigue tratando de armar aquel avioncito de madera balsa que nunca pudo entender como se armaba)
    Usted se mueve como una sirena, el quedo hecho un mapache...

    Grite todo lo que tenga que gritar pero saquelo saquelo y que se lo lleve el viento sur, porque usted ya esta volando con un norte muy claro.

    La quiero tanto..!!!
    Miss P.

    ResponderEliminar
  3. Compañera trinadora! qué lujo, qué honor tenerla tan íntimamente cerca... si bien somos cómplices en la intimidad que nos provee el canto (y que tan hermoso suena siempre a su lado, todo), me sorprendió por acá...
    Bienvenida a mí, entonces, con amor y alegría la recibo (y la leo bastante le diré, disfrutándola siempre, admirándola cada vez más).

    ResponderEliminar
  4. Miss Polonio, concreto, simple, sublime su resúmen.
    Bello, como todo lo que sale de usted.
    Siempre me espera con la curita para el alma, don de gente que pocos ostentan y usted derrama sobre mí, sin escatimar.
    Yo la quiero siempre más!

    ResponderEliminar
  5. Hola, MV.
    Me alegra que hayas abierto un blog, escribís con las entrañas.
    Un besazo y te seguiré leyendo.

    ResponderEliminar
  6. Pero, me caigo y no me levanto, mi querida (primero) y admiradísima (también primero, el orden es cincusntacial) eme!
    Te había perdido el rastro con tanto cambio... te extrañaba mucho, te diré.
    Éste, más que un blog, es una especie de exorcista de mis demonios. Me alegra, me honra, me motiva tu compañía. Ojalá algún día pueda escribir algo parecido a las maravillas que hacés con el teclado frente a la compu conectada a internet.
    Me encontraste, como yo te encontré sin querer, y ahora te reencuentro. Estaré visitándote como solía hacerlo encocantada con tu prosa, tu pasión y tu coherencia... un ser digno y maravilloso.
    Bienvenida a mí.

    ResponderEliminar
  7. Donde dice "cincusntacial" (como me costó tipearlo de nuevo!) debió decir "circunstancial".

    Donde dice "encocantada" debió decir "encantada"... aunque ésta me gustó, mezcla de "encontrar" y "encantar".
    (pero vamos, que no voy a andar justificando los errores de tipeo producto de la emoción de encontrar a Eme por aquí..., tampoco justifica, pero es la mesma verdá)

    ResponderEliminar