Mi amado M.
Observo con atención cómo en la plaza deambulás con tus certezas.
En la hamaca enredada, como volando, entendés que la vida es un círculo: girás, descansás y seguís girando… para un lado y para el otro, para delante y para atrás. Así es como se gana experiencia. (Tenías 2, y causalmente, un montón de círculos fue el primer dibujo que me regalaste).
El subibaja te alienta la solidaridad, te permite comprender que el amigo puede lograr el objetivo con tu ayuda, también gracias a tu propio envión podés casi casi llegar al cielo…vos me lo dijiste, quién osaría decirte que no.
Ahí vas al tobogán, y comprendés que se sube para caer y sentir la necesidad de volver a subir; y que desde arriba todo se ve increíble, inmenso y chiquito, mientras sentís la adrenalina de volver al suelo, seguro y cuidado… además abajo te estoy esperando, siempre, con mi abrazo, sonriendo sólo por el placer de verte.
Y te colgás de la trepadora, desafiando constantemente al espacio. Uno se sostiene hasta sentirse seguro de poder soltar. Yo celebro esta intención, porque tu interés en querer soltarte es genuino y sano.
Ahora en el arenero sos el arquitecto sublime, alquimista, constructor de casas para hormigas. Y te interesás por enesñarle al amigo, cuando ves derrumbársele cada nuevo intento morfológico de arena; de pronto captás con elocuencia y erudición que sabio no es el que tiene más conocimiento, sino el que tiene la capacidad de comunicarlo. Mientras aprendo la diferencia: enseñar es sabio, querer hacerlo es grandeza.
Te veo en la plaza pleno, en tu bici que es un rayo cuando vos lo decidís, y cuando no, simple: tu bici.
Indudablemente, Dante pensó en vos: se puede todo lo que se quiere.
Alguien podría alguna vez intentar convencerte de lo contrario. Ojalá que nadie, nunca.
Adoro que me llames a los gritos y me pidas que te mire sólo para que pueda percibir tu logro.
Es un bálsamo verte caminar tan ingrávido por tu mundo de juegos.
De alguna manera, lo ansío y lo añoro.
Este me conmueve el alma, que hermoso El, que hermoso lo que escribís, teniendo el poder que el título de tu obra se convierta en masculino por EL tiene el don de iluminarte y ser tu combustible de palabras que salen y entran y te alimentan y te muestran tan viva, tan fragil, tan sensible!
ResponderEliminarSabelo que tu grandeza es generosa y magica, gracias por dejarme compartir este lugar con vos.
Miss P.
Miss, créame que usted tiene la inmensa capacidad de VER...
ResponderEliminar(aunque de noche use ese antifaz)
Ayyyyy mi chiquitinnnnn!!!! me transporté por un rato a la plaza, con ese SER maravilloso que a mi también me llena el alma de alegria!!!!
ResponderEliminarYo me pregunto, Busonatto.... ¿Cómo era nuestra vida ANTES de EL????
La vida era, sin dudas, menos mejor!
ResponderEliminar(La puta que ya lo han dicho, vale la pena estar...)