30 marzo 2009

"S"

Hablando muchas veces con mi amiga Miss Polonio sobre hombres en general, siempre llegamos al hombre particular, y una de esas tantas veces, reconocí (y le hice reconocer) que hay UNO que siempre está ahí clavado en tu cabecita, dando vueltas en ÉL aire...


En rigor de verdad, debo reconocer que cada vez que nombro a MM un mar de pelos erizados me recorre entera.



Por qué será que una redunda en esa persona a pura inercia, a quien el destino simplemente se encarga de retener lejos? lejos(,) de una. Es la repetición, pero no como sinónimo de la no evolución que ya he mencionado alguna postvez, sino como mero circuito derecho a ÉL.



No fui yo, ni ÉL, ni nadie más que el hecho de estar mirándonos desde perspectivas diferentes e incompatibles..., pero nunca se va del todo de mis pensamientos.



Tampoco me refiero a una obsesión, ni a amores platónicos... es ÉL que siempre me eriza la piel, nada más (ni nada menos), lisa y llanamente.





Deshojé la margarita mil veces y en el último pétalo siempre dije aquello que ninguna desea... y súbitamente perdí la ilusión.





Si bien es cierto que, para mi alegría, existió la cercanía, nos cruzamos, nos abrazamos, sin quererlo (conscientemente), nos tocamos mutuamente (sí estuvimos juntos algunas veces y él siempre en mí); nunca prospera la permanencia desde la unión concreta; y digo concreta porque yo siempre estoy unida a ÉL desde el pensamiento (cada vez que hablo con Miss de ÉL, no hago más que reconocerlo y re-conocerlo).



Cada vez que lo siento cerca me desmayo despierta, de emoción de saberlo ahí y al mismo tiempo, percibiendo el abismo entre nosotros. Abismo que no creé, al menos intencionalmente, pero que sostengo a pura cobardía y regaño a misma por la omisión en la oportunidad.



Tiene una sonrisa que me encandila, una risa que no hace menos que engualicharme, unos ojos que son como un vitró hecho por Miró, una aceleración constante que me desconcierta pero no me asusta, un presente sin futuro y mucho pasado que poco me importan, una sensibilidad descollante...


Me pregunto qué le vi...

No hay comentarios:

Publicar un comentario