Y decís de la manera que me gusta, lo que sea que digas, aunque no lo comparta, me encanta, pero no lo esperaba...
Y tenés un ir entre relajado y eléctrico, que me desconcierta, me encanta y no lo esperaba...
Y puedo treparme a vos como a un árbol, con la destreza de un gato y el entusiasmo de un niño, que me encanta y no esperaba...
Y mirándote sin displicencia me siento libre de ser, decir y hacer, con temor sólo de perderme en el recorrido vehemente por el engranaje de mi nuevo semblante, florecido de mi esencia más pura.
Y me animo... también a enfrentar al hastío, deshacerlo, desestimarlo, o simplemente ignorarlo.
Y pensando en vos sonrío por la calle, mientras afortunados y eventuales no destinatarios disfrutan del producto de tu accionar ajeno tal vez a tu propia intención, pero que me transgrede y no me interesa evitar, qué tanto.
Desde el encanto de saberte cerca...
Encantada, no te esperaba, te deseaba,
entonces te recibo con alegría
entonces te recibo con alegría
bienvenido a mí.
"Tú sabes que ponerse a querer a alguien es una hazaña. Se necesita una energía, una generosidad, una ceguera… Hasta hay un momento, al principio mismo, en que es preciso saltar un precipicio; si uno reflexiona, no lo hace".
ResponderEliminarJean-Paul Sartre - La Náusea
(La frase está sacada de contexto, porque en su contexto, obvio, da náuseas).
El contexto saca lo que le sale frasear... y sí, a veces de tan empalagosa que me tiene éste, mi nuevo contexto, da un poquito de náusea, pero no vomito, y eso es lo que más me reconforta; ya no pienso instintivamente en "El amenazado" de Borges que oportunamente fue usted mismo quién le dio luz entre mis lecturas... pensaré estomacalmente quizá, al menos me da mejores resutlados.
ResponderEliminarMmm, ahora que me acuerdo, tengo por ahí escrito un post que es un vómito puro, pero fue concebido antes que mi nuevo contexto fraseara a mis oídos... ya lo publicaré, cuando ande mejor del estómago (por las dudas y la náusea).