Desde hace años nos encontramos para entender por qué no estamos juntos, o al menos buscar razones fácticas fuera de nuestra propia (ir)responsabilidad.
Y yo te dije que evidentemente(?) siempre nos vimos a destiempo:
vos me buscabas cuando yo solamente quería perderme,
después te busqué (y te encontré) cuando te estabas yendo,
luego volviste y jugamos a ver qué pasaba y te volviste a ir,
al tiempo viniste a buscarme (otra vez) cuando el mundo dejó de ser el que era para mí, y el dolor infinito me abrazó siendo la única compañía que reconocía.
Y te fuiste para nunca más volver,
pero volviste, me contaste lo distinto que eras ahora, y desaparecimos otra vez.
Hoy me buscás para seguir indagando en tu propia inacción, en la desesperación de la ausencia del anhelo, con la sonrisa triste y vacía de contenido.
Hablando de los proyectos me sentí subrepticiamente una dictadora en la opinión, con un discurso lleno de falacias, ni siquiera utopías (porque ni eso); mientras me exponías la proyección de todos los tuyos, sin repetir y sin soplar, diciendo domingo! en los momentos en los que yo había irrumpido en el proceso de cada uno ellos y su posterior concreción, aún con el dolor de haberte debilitado en la acción.
Seguidamente argumenté que los proyectos pueden involucrar personas, pero que uno no puede hacer a la inversa, involucrarse con las personas como proyecto. Ahí nomás me miraste con esos mismos ojos a pura dilección, como si estuviera yo en un púlpito, y me rozaste con temor la mejilla, eludiendo la intermisión que te pedía el autocontrol en el arrojo, rayano con la censura.
No puedo dejar de reconocer que supe de tu amor durante muchos años... amor solapado en mi reacción; y que con plena conciencia y deliberada intención lo disfrutó mi ego con su panza llena (no olvides que siempre creí que podía domesticar a los astros); y así, con excusas artificiosas busqué deliberadamente eludir tu entrega.
Pensando en nosotros, me encuentro por analogía en la situación del eclipse. Soy el Sol, él es mi regente, o así lo dice la lectura del mapa del cielo el día que nací. Vos fuiste mi Luna. Buscánome, abordándome, cubriéndome, dejándome...siempre con los pies bien en la Ttierra, siempre desde esa perspectiva. Qué pena. No supimos, no quisimos.Volviendo al presente, mirando el horizonte, entonces para qué el reencuentro? para buscar preguntas a tus respuestas, creando nuevos interrogantes en mis quehaceres sentimentales... Como si me hiciera falta.
No, gracias (por nada)
No me hubieras dejado esa noche porque esa misma noche encontré un amor.
Parecía que estaba esperando tu momento de partir
parecía haber observado mis momentos junto a ti.
Parecía que estaba esperando tu momento de partir
parecía haber observado mis momentos junto a ti.
Yo creo que existen los "Universos Paralelos",,,, creemos que estamos todos en el mismo tiempo y lugar, pero no es asi,,,,,Por eso los desencuentros, Vero!
ResponderEliminar(Es una teoria RE "LOST" jajaja!)
Y yo creo que existen los Universos para-lelos! (como yo) donde caminan (o corren, como yo) y tropiezan dos veces con la misma y única piedra en el medio de los desencuentros.
ResponderEliminarMe encantan las teorías (en) RE Lost! y ando LOST by LOST por estos días.
Me gustan las teorías... para intentar refutarlas.